
Hoy es uno de esos días asombrosos. Parecía de futuro eso de enviar una cámara con control remoto, GPS y demás posicionamientos para que entrase a funcionar a una hora determinada y enviase las imágenes a un periódico, pero no… por lo que se lee en el pie de foto ¡ ya en el año 1947 lo hacía el New York Times ! Y después llega la decepción de la realidad. Es lo de siempre: el autor de la fotografía simplemente ‘desaparece’ en algún punto entre la imagen y su publicación, y lo que queda es el nombre del depositario, en este caso el New York Times.