Jean François Leroy, de ‘Visa pour l’Image’
16 Dic 2003 por jose
Texto de Jean François Leroy, director general de los encuentros de fotoperiodismo “Visa pour l’Image”:
Hace años que nos repiten incesantemente que la fotografía ha muerto. Enterrada por la televisión. La guerra en Iraq habrá sido el desmentido más rotundo a esta afirmación. Esta es la única, y muy pequeña ventaja de esta triste actualidad… La televisión ha pasado del reportaje serio —¡recordemos de la guerra del Vietnam!— al «no reportaje» durante la primera guerra del Golfo. En lo que se refiere al actual conflicto, nos encontramos en la época del «reportaje de majorettes»*. ¡Seamos serios! ¿A quien se quiere hacer creer que las imágenes de webcam que hemos sufrido las 24 horas del día son información? ¡Como mucho son televigilancia! Quizás sea divertido para la telerealidad, pero roza el límite de la obscenidad si nos referimos a la información. Tanto en la cadena Al-Jazira como en la Fox News, la misma película, sólo cambia el comentario. Ojo, que no se confunda nadie: no estoy en absoluto denigrando a los periodistas de campo que trabajan para la televisión! Sé que también los hay y que son periodistas comprometidos. Y que, desgraciadamente, ellos también han pagado un tributo de gran pesadumbre para informarnos. Sin embargo, tengo la profunda convicción que deberemos esperar a que regresen los fotógrafos para tener imágenes. Es evidente que todavía es temprano para sacar lecciones de esta nueva noción (iba a decir, deriva) del «periodista embarcado».
En el coloquio organizado en Perpiñán en septiembre pasado, a propósito de esta guerra anunciada, Edgar Roskis, del Le Monde Diplomatique, afirmaba su convicción de que los fotógrafos tendrían que rechazar las imágenes que se les iba a imponer… En aquel momento pensé que era excesivo, que iba un poco demasiado lejos. Pero ¿donde está la información cuando se está encima de un carro de combate, sin ninguna libertad para circular? Se me replicará —no sin razón— que aquellos que están en Bagdad también están sometidos a un «encuadre». Sí, es verdad, pero estoy convencido de que habrá imágenes. Imágenes captadas sin concesiones, sin obedecer a quien sea. Con convicciones, con voluntad de dar testimonio, cada cual a su manera.
En Perpiñán, los fotógrafos estarán para dar testimonio, con toda libertad, de lo que hayan visto y vivido. Las mentes habrán recobrado lucidez y los que hayan aceptado « acostarse con… » se habrán despertado.
Jean-François Leroy ( Director General de VISA POUR LÍMAGE)